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La honestidad sacrificada: Tres casos de deshonestidad en el deporte, la academia y la política. Por: Carrillo Navas

“No le puedes mentir al pueblo, y salir impune” LGCN

Alguien me preguntó hace unos días que había aprendido de mi salida del Centro Democrático y le respondí a esa persona, a ser más honesto conmigo mismo y más honesto con el de a pie, los ciudadanos.

Es claro, que cuando uno no pertenece a roscas y la verdad no me llaman la atención, es mejor no tener el dinero de unos, los apellidos de otros o la influencia de terceros, para lograr ciertos favores, ayudas o impulsos, se es más del pueblo, de la gente, o más creyente en sus convicciones y principios si es honesto y más con uno mismo. “La honestidad, la rectitud y la humildad tienen amigos, la hipocresía y la arrogancia sólo tienen herramientas” LGCN

La honestidad de nuestros propios actos es aprender que, errar es humano y perdonar es divino, saber que el amigo no es el que está todo el tiempo contigo, sino el que está en los momentos más cruciales de la existencia buenos o malos, o está por la plata, que no envidia el logro ajeno, si no antes se alegra y lo alienta, que todos somos iguales ante la ley, pero siempre habrá personas mejores o peores que uno y que las críticas deben ser constructivas, que lo mejor es no creer en promesas y promesas que se van perdiendo en el tiempo y olvido, cree más en los hechos, que uno puede hacer cosas gratis, pero tú tienes que devengar y llevar la comida a la mesa. “A mí no me sirven los consejos vanos y las palmaditas en la espalda, a mí me sirven los hechos” LGCN

La honestidad de acuerdo a la Real Academia de la Lengua “es la cualidad de honesto. Por lo tanto, la palabra hace referencia a aquel que es decente, decoroso, recatado, pudoroso, razonable, justo, probo, recto u honrado”. Es algo inculcado desde la familia, el colegio o la escuela y que debería transcender en la vida, en todas nuestra facetas y estamentos, esto implica que debes ser y hacer lo justo y correcto. Pero muchas veces la realidad nos da una bofetada, como les mostraré en tres casos puntuales:

En el deporte: No vamos a hablar del caso del partido entre Llaneros y el Unión Magdalena, porque alguien me hizo caer en cuenta que podemos juzgar muy rápido, al igual que los 36 colombianos presos en Haití, que el gobierno colombiano abandono y que ni siquiera se ha iniciado un juicio con todas las garantías de ley. Pero en lo que si debemos ser claros es que directivas que manejan el deporte como feria no sólo en la selección Colombia sino en todos los deportes, hay gente que no es parte del deporte, son corbatas, que buscan padrenuestros con avemarías ajenas como ocurren en olímpicos, donde el gobierno de turno se arroga triunfos de los deportistas cuando los que se joden son ellos, muchos sin apoyo, o resultan en viajes a las competencias deportivas cortejos de personas que ni siquiera son directivas o entrenadores. Luego nos quejamos del robo del partido Brasil Vs. Colombia en el mundial de 2014 “Era Gol de Yepes” porque vale más el folclorismo a los hechos, o alguien olvido la corrupción de la Fifa, el Doping de algunos Ciclistas de talla mundial,  por eso “Sé honesto con tus propios actos, es mejor la soledad, que la compañía de un mentiroso, un hipócrita o un irresponsable” LGCN

En la Academia: Con otra persona dialogué que mientras miles de personas tienen que estudiar y trabajar para sacar un título técnico y universitario y recordé “No son las placas con tu nombre, ni las medallas que portes o los reconocimientos que te brinden, es el deber cumplido lo que importa” LGCN. Hay políticos que logran sin mayor esfuerzo cosas que a otros les implica, tiempo, dedicación y dinero que muchas veces ni tienen, ¡trabajas y comes o estudias, he ahí el dilema! creo que uno se rompe el coco para obtener un título, muchos con la ayuda de la propia familia, préstamos bancarios o del Icetex, para que ciertos servidores públicos de la nada, casi como en un acto de magia resulten con: (i) títulos académicos exprés; (ii) doctorados, maestrías, magisters, posgrados de 3 meses convirtiendo diplomados en especializaciones; (iii) títulos inexistentes, cursos no terminados, trabajos de grado no presentados; (iv) pasantías, judicaturas o experiencia relacionada que jamás se hicieron; (v) el plagio de ideas para ser presentadas como propias, cuando en la Universidad Nacional de Colombia me inculcaron reconózcale la idea a otro, utilice unas berracas comillas y no se las dé de vivo. “Es preferible perder la vida, a perder la credibilidad. La vida puede seguir, pero la confianza desaparece y más si plagias las ideas de otros” LGCN

En la Política: Cada cuatro años los políticos se acuerdan de algo que se llama pueblo, para obtener un voto y al conseguirlo se olvidan del resto del período quiénes son, cuando se les olvida que la gente cada vez tiene más memoria o resentimiento y les cobra sus falacias. Es claro que los políticos: (i) terminan diciendo las mismas mentiras; (ii) que sus intereses personales están por encima de su gente; (iii) que recurren más a los managers, publicistas e influencers para vender no propuestas, sino marketing; (iv) que creen que con las redes los Likes se vuelven votos; (v) La honestidad es lo que menos muestran, menos defienden, y convierten su vida personal real o inventada en un reality show; (vi) lo más grave es que cada vez más está llegando gente que no sabe de política, ni de su pueblo o sus necesidades y creen que la belleza, el atractivo o la opinión pública les da la curul, o la Gobernación o la Alcaldía, aprovechando que la gente cada vez más está ensimismada con sus problemas en su microcosmos.

La conclusión triste es que mientras pensemos que nos pueden pintar la cara, que los medios de comunicación se crean dueños de la verdad, que en las redes sociales algunos divos se crean con el derecho no solo de apoyar, sino discriminar, difamar y perseguir a otros y no busquemos gente honesta, terminaremos repitiendo la frase de Platón El precio de desentenderse de la política, es el ser gobernado por los peores hombres” y la de Jorge de Santayana “los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla.”

 

 

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