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El Centro Político es una farsa conformista que muchos utilizan para negar su identidad ideológica por cobardía, y otros ocultarla para sus planes macabros. Por: LGCN

“La ventaja de ser de derecha o de izquierda política es que puedo mirar a rivales, contrarios, contrincantes a los ojos, a los del centro político prefiero no darles la espalda.” LGCN

Los tibios abundan en estos momentos en Colombia, los comunistas, socialistas y progresistas ahora se hacen llamar centro e independientes, sofismas y falacias para engañar incautos o enganchar electores, ya no son seguidores de Marx, Engels, Mao, Gramsci, Bakunin, Fidel Castro, Ernesto Che Guevara y se colocan el disfraz de Halloween para acabar la democracia.

La nueva moda es ser de centro, como la frase que le dije a Sergio Fajardo “El centro político no es ninguna alternativa política, porque no sabe de qué lado está” LGCN. Aunado a lo anterior, los de izquierda la estrategia ya desgastada y nadie les cree: (i) dicen no ser comunistas, progresistas, o socialistas, pero todo su ideario está en función de la izquierda política, acabar la familia, expropiar propiedad privada, eliminar la producción petrolera sin un sustituto inmediato o viable, imprimir billetes para llevarnos a la inflación, colectivizar los derechos, aplicar la igualación y el igualitarismo, crear la figura del partido único cuando estén en el poder, ser enemigos del capitalismo y aún muchos borregos les creen, eso se llama cambio o progreso; (ii) tratan a todo libertario, de derecha, socialdemócrata, liberal, conservador, nacionalista, provida, católico, cristiano, judío, musulmán que no esté con ellos de ultraderecha, fascista y nazi.

El centro es un lugar en el cual las diferentes ideologías se encuentran, aunque en honor de la verdad la izquierda y la derecha solo tiene espectros o tendencias. Todos tenemos algo de izquierda, derecha o centro, pero al final la vida nos hace cambiar, como una frase que inculcó mi abuela y luego mi madre, eres de izquierda a los 20, liberal a los 40 y conservador a los 60 años de edad. Aunque no nos debemos encasillar, pero sí es una buena referencia.

En mi opinión el centro polítíco es esto:

  • El centrista, es aquella persona que se desmarca de la tesis de izquierda y derecha política, y ese desmarque es casi como una tendencia para que no lo relacionen con ser extremista o radical, pues considera que eso está mal visto. “Vive del que dirán”

Pero la gente se equivoca, pues por sus convicciones, valores y principios tienes algo de extremista o radical y no lo tomen por el lado malo, todo lo contrario, es lo que ha definido las sociedades, pues muchos defendemos la vida, la igualdad, la libertad, la justicia, apoyamos la familia, la libertad religiosa, la creencia en un Dios, no compartimos el aborto pues salvaguardamos la vida, respetamos la libertad de opinión, expresión y pensamiento, preservamos  el derecho al progreso, ganarse las cosas con el sudor de la frente, tener su propia propiedad privada, ascender personal, laboral y profesionalmente, todo eso es parte de una posición, que lo obliga a defenderla, eso en esencia no nos hace extremistas, pero defendemos radicalmente esas posturas. Nuestros derechos van hasta los derechos de los demás.”

  • El centro político siembre ha sido como el paraguas en el cual se refugian socialdemócratas, libertarios, liberales, en fin, toda ideología que no la quieren catalogar de izquierda o derecha, o toda forma de pensar que no quiere verse inmiscuido en las luchas intestinas y fratricidas de los extremos de la diestra y siniestra, pero ahí está su mayor engaño, por ejemplo muchos de los 60 candidatos y precandidatos presidenciales salieron del sombrero del mago Merlín, para las presidenciales de 2022, se refugian ahí, para dárselas de moderados, conciliadores y consideran que ellos mismos conservan el control, así lo pensaron los cubanos de Fidel Castro, los venezolanos de Hugo Chávez y los Nicaragüenses de Ortega y todos se atornillaron al poder.
  • Otro de los engaños de los políticos, es decir, que existe una izquierda, derecha o centro político puro y más en estas democracias de corte latinoamericano donde muchos sistemas financieros, multinacionales no olvidemos Odebrecht y a la idiosincrasia del tamal, la lechona, el petaco de cerveza o el alcohol pululan “tú me das y yo voto por ti” hace que una persona venda fácilmente su conciencia, sea por arribismo, necesidad, porque le pareció atractivo o bonito el candidato o la candidata o habla bien, o por sencillamente estupidez. Luego se están arrepintiendo cuatro años después. “El responsable de que los políticos corruptos mantengan su poder, lo encuentras fácil, solo mírate en el espejo, ahí lo hallarás” LGCN
  • En política no hay nada puro pues el espectro da para todo y de todos, todos tenemos algo qué decir y opinar, pero pocos se atreven. Gamonales, caudillos, influencers, actores o actrices o gente de la #FarsándulaCriolla hay muchos que se lanzan en política y alegan de ser todos de centro o independientes, pero verdaderos líderes muy pocos y no conozco un líder propio del centro político, pues el 99% de los grandes líderes de la historia en todas las naciones tienden a tener una ideología cercana a la derecha e izquierda política o sus extremos, no al centro.
  • El mejor reflejo del centro son los pactos, coaliciones y alianzas que son repartos de poder netamente, ahí la ideología de centro o independiente no existe.

Les voy a contar poniendo ejemplo a mi persona cómo no podemos ser un centro político como alegan cómoda, conformista y cobardemente muchos.

Jamás he sido de zurda, ni comunista, ni socialista o progresista, pero tengo un sentido social muy amplio en la defensa del pueblo y su participación política, pero jamás a costa de afectar la propiedad, el modo de pensar o expresar, el trabajo y el derecho de elección de otros, es uno de los pilares fundamentales de una democracia, de elegir, disentir o no participar.

Por eso la conclusión es más que evidente no me gusta el centro político porque: (i) no quiero quedar bien con todo el mundo; (ii) no me atrae colocarme el disfraz de moderado para todo, cuando debo defender mis convicciones; (iii) respeto al otro, escuchando al otro, más no sometiéndome a lo que diga el otro; (iv) no me gusta ser tibio, pero tampoco agresivo para imponer mi posición, pues debo respetar y escuchar a todos,; (v) no alego lo que no soy, lo que no debo ser, (vi) ni me maquillo con la máscara de la conformidad, la resignación, el confort y la cobardía de los que dicen ser de centro. #SoyDeDerecha y punto. 

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