COSTA NOTICIAS

Distinguidos Sicarios Morales de Colombia, agazapados cómplices del terrorismo y el progresismo, así inicía la carta que el Coronel Hernán Mejía, le envía a Alejandro Santos y Ricardo Calderón, de Semana

Alejandro Santos Rubino y Ricardo Calderón, de Semana:
Distinguidos sicarios Morales de Colombia, agazapados cómplices del terrorismo y el progresismo.

Luego de 14 años de haber vertido su veneno en la edición 1291 de enero de 2007, este Soldado de Honor sobrevive y los enfrenta. De nuevo en su edición 2002 de septiembre 2020, emplean el arma de los más canallas – la calumnia- esa que niega la verdad y cobija la injusticia, la que hiere lo más sagrado para un soldado, su Honor – esa que lesiona a la persona enlodando su reputación para matarlo frente a la sociedad.

¿Le temen ustedes a la verdad que está próxima a brillar? Veremos cómo se revuelcan en su propio lodo putrefacto en ese momento frente a Colombia.
Jamás olviden que la historia de un Soldado transcurre entre la batalla y las tragedias, entre el honor y la gloria, y toda intriga como la de ustedes transcurre entre la maldad y la cobardía.

Puede la suciedad muchas veces en las batallas opacar el uniforme del guerrero; puede también ser anónimo su transcurrir entre combate y combate; pero, aunque el Soldado se encuentre untado de sudor y fango, el valor que lo hace un patriota de honor y la limpieza de su conciencia no se perderán ni un instante, y ha de ser siempre ese ciudadano de honor por más que traten de humillarlo y lo manchen de la infamia.

La Revista Semana es una trinchera de la cobardía, de la traición, enemiga de los principios de la patria y se ha dedicado por 14 años a desprestigiarme, difamarme, deshonrarme, rebajarme, ofenderme, avergonzarme, a cubrirme de ignominia con las palabras de terroristas y traidores. Pues a costa de mi propia vida volveré las páginas atrás para recuperar el único capital que un soldado le hereda a sus hijos y a su patria, su nombre y su honor.

Tengan la certeza, mis compatriotas, que soporté con dignidad la fuerte vivencia de la prisión, la humillación y la injusticia. Que he asimilado con valor el daño recibido para lograr restaurar mi honor; que he mirado y miraré de frente a los verdugos que me hirieron y jamás abandonaré la lucha por la verdad.
La calumnia se infla cuando los medios manipulados y comprados por el enemigo idealizan a un objetivo al cual, a su vez, se admira y se teme; pero ante la imposibilidad de vencerlo honestamente, solo queda expedita una vía: destruirlo moralmente. Semana se entrenó y se acostumbró a asesinar el honor y la dignidad de las personas, con impunidad y sin responsabilidad moral ante sus actos. Es hora de aconductarlos con una lección de ética.

Yo no sé, respetados compatriotas, la impresión que tienen de estos sicarios morales. Pero respecto a mí, confieso, que hacen más daño que los peores delincuentes armados en selvas y ciudades;. Tan infame ha sido su manera de actuar contra el honor de las personas víctimas de sus mentiras.
Es justo que se exijan ya, las pruebas sobre sus falacias y comiencen a responder estos falsos acusadores. No puede mi Patria aceptar que se acuse, se juzgue y se condene desde un pasquín deshonesto a personas inocentes, mientras al mismo tiempo se reivindica a los asesinos y traidores que han sumido al país en el abismo oscuro del narcoterrorismo.

Venga lo que Dios quiera, pero es preciso obligar que, obedecer la ley es para todos por poderosos que se crean, y defender el honor y el buen nombre es un derecho legítimo.
“La actitud de Semana es tan débil para edificar sobre la verdad, como inmenso su brazo diabólico y mentiroso para destruir.”

Quede constancia, que siempre enfrenté al terrorismo y ofrecí los sacrificios por esta patria, cumpliendo la misión constitucional para todos los colombianos, sin otro interés, y que, sin embargo, no ha sido suficiente la historia de batallas para impedir los desafueros políticos y jurídicos que, a través de los medios como Semana buscan el ocaso de las instituciones y de una Nación grande respetada y libre.

Siempre me presenté con mis Soldados a las batallas con los principios y convicciones innegociables que nos son propios, pues para contar la historia a los ojos del mundo, debería bastar el resumen de los hechos y circunstancias desde los que estuvieron con valor en la arena y no arreglarla con mentiras pactadas de los que no asistieron, en favor de los narcoterroristas como lo hace tendenciosamente Semana.
Vamos a correr el velo, bajo el cual se oculta la miserable acción de este medio alimentado por Juan Manuel Santos y Sergio Jaramillo promotores y cómplices de su criminosa conducta; cumpliremos el sagrado deber de sincerar a Colombia y a sus dignos hijos, injusta y vergonzosamente calumniados por los bandidos de cuello blanco.

Nadie duda ya, ni en Colombia ni en el exterior, que Santos, Samper, Jaramillo y ustedes Semana son criminales: nuestra nación sabe la forma diabólica por la cual se sostienen con poder, y el abuso que han hecho de un pueblo inocente manipulado por sus falsedades.
Página 51. Revista Semana, edición 2002 de 13 se septiembre 2020. Cuantas mentiras para arrasar con la dignidad de un Soldado:
– La operación Militar Tormenta fue el 27 de octubre de 2002. No como dice Semana.
– Participaron 300 Soldados (9) pelotones del Batallón La Popa, más piezas de artillería, más apoyo de helicóptero artillado de la FAC. No como dice Semana.
– Fueron heridos de gravedad con proyectiles de fusil el teniente Juan Manuel Valdez Cuevas y los Soldados profesionales Ditta Salas, Lozano Bravo y Hernández Sossa. No como dice Semana.
– El informe del comandante del Batallón indicó que en los terroristas fallecidos había integrantes del ELN y de las Autodefensas. Esto fue explicado por Francisco Robles Mendoza, alias Amaury, cabecilla del grupo que se enfrentó a la unidad militar. No como dice Semana.
– En la operación Tormenta fueron rescatadas once personas que se encontraban secuestradas y al proceso declaró uno de ellos el señor Luis Montes. No como dice Semana.
– La orden para la Operación Tormenta provino del Comando superior y no por iniciativa del coronel Mejía Gutiérrez comandante del batallón. No como dice Semana
– El entonces teniente coronel Hernan Mejía Gutiérrez, jamás recibió condecoraciones o reconocimientos por su gestión en el batallón la Popa. (se anexa copia de la constancia de departamento Personal del Ejercito). No como dice Semana.
– Sobre el coronel Mejía Gutiérrez no pesa condena en firme y se ha violado flagrante y repetidamente el debido proceso y la presunción de inocencia. No como dice Semana.
– El coronel Mejía Gutiérrez nunca antes de enero de 2002 estuvo prestando servicios en el norte del país, y para los años 2002 y 2003 en que fue comandante del batallón la Popa, los cabecillas de AUC Jorge 40 y Hernán Giraldo no se encontraban en la jurisdicción y no hacían parte de las estructuras que enfrentaba el Batallón. (Se aportaron al proceso los órdenes de batalla del enemigo y las apreciaciones de inteligencia donde se evidenciaba que entre estas dos personas para esa época había una guerra declarada en el departamento del Magdalena, ajeno a la jurisdicción del Batallón). No como dice Semana
– Todas las acciones militares sin excepción, se informaron inmediatamente a la Fiscalía General de la Nación y este ente desarrolló las tareas de policía judicial. Al proceso declararon la Directora de Fiscalías y funcionarios del CTI. No como dice Semana
– Ningún testigo y jamás se ha probado en 14 años de proceso, que el coronel Mejía Gutiérrez haya pactado o tenido vínculo alguno con personas al margen de la ley. Es producto de los famosos carteles de falsos testigos de los cuales ya dos se han ido a preacuerdo con la Fiscalía por falso testimonio y otro se encuentra denunciado y escondido fuera del país. No como dice Semana
– El Batallón la Popa tenía una organización reglamentaria con su Plana Mayor y unidades fundamentales. Ninguno de los 2.100 integrantes había conocido o trabajado y menos era amigo de antes con el coronel Mejía Gutiérrez. El Sargento Andrade era un suboficial que cumplía funciones de acuerdo con su grado y especialidad y no existía ningún vínculo diferente con el comandante. No como dice Semana
– El ex Soldado Yeris Coronel, es un individuo que se encuentra en prisión por extorsión, secuestro y otros delitos. Sus declaraciones en el proceso ante la Fiscalía contaron las operaciones militares como fueron y ahora 18 años después las cambia por mentiras para acceder a beneficios en la JEP. Fácil es comparar esas versiones para advertir el intento de engañar a la justicia especial. No como dice Semana
– En la operación Tormenta Dispuesta por el Comandante en Jefe de las FFMM, se buscaba rescatar personas secuestradas de acuerdo a lo informado por los propietarios de las haciendas al propio Presidente de la República y cúpula militar. En la acción táctica se recuperó armamento hurtado por los terroristas a la Policía y al DAS. No como dice Semana
– Los supuestos testigos como común denominador solo mencionan personas fallecidas para evitar que se les caiga su farsa. No como dice Semana
– No es un testigo creíble en el Derecho Penal Universal quien ha cambiado sus versiones en repetidas ocasiones en los escenarios de la justicia para buscar beneficios, y muchísimo menos si tiene intereses en el proceso, como los que sin excepción menciona y contacta la Revista Semana.
– Nunca el comandante del batallón asistió a los levantamientos de cuerpos, no era su función, ni su deber, de haber sido así habría anotación por parte de los funcionarios de policía judicial. (El señor Gómez Naranjo no era Coronel, era Mayor, y por su permanente incapacidad física fue relevado de las operaciones militares. Sus declaraciones ante la fiscalía al inicio del proceso, son muy diferentes a lo que hoy buscando beneficios dice en la JEP, donde ha salido con mentiras y falsedades que se han probado). Es labor de la Justicia transicional valorar y cotejar sus diferentes salidas procesales. No como dice Semana.
– El coronel Mejía Gutiérrez señores de Semana, estuvo diez años de su vida en prisión injusta por sus afirmaciones falsas en la edición 1291 de enero de 2007, bajo el miserable intitulo “De Héroe a Villano”, donde ustedes presentan un testigo de cargo Edwin Guzmán Cárdenas, al cual, después ustedes mismos en edición de 2010, presentaron como cabecilla de los falsos testigos caso Tasmania. Ya obra en el proceso en mi contra, la prescripción de la acción penal porque el Estado en el plazo legal no ha presentado una prueba cierta que permita condena en firme, porque jamás ha sido derrumbada la presunción de inocencia. No como dice Semana.

La verdad ante la Justicia Especial, no es reconocer lo que nunca hice, señores asesinos morales de Semana, la verdad es la fidelidad a los hechos como soldado y patriota de honor así me cueste la vida y así lo he hecho.

La JEP, señores Santos y Calderón, es una Justicia para hechos del conflicto, se me ha permitido la defensa y he presentado mis pruebas con todas las garantías, cómo NO se me permitió en la Justicia ordinaria manipulada por ustedes, y ahí en esta justicia se deberá reconocer la verdad y a los inocentes.
– Sí, pseudoperiodistas de Semana, ya no es tiempo de tolerarles más sus infamias, ni de temerles porque acusan juzgan y condenan con su influencia mediática sobre la justicia, – mi honor y reputación de Soldado de honor, exigirán que a ustedes se les formule un juicio en la historia, que se presenten las pruebas numerosas de sus falsedades y atentados contra la dignidad con oscuros intereses, y se les castigue con el repudio de la sociedad conforme a su conducta.

El bien de la patria nos manda hoy como nunca, combatir a los apátridas miserables y mentirosos que tanto daño han causado; si actuamos así, estén seguros que nadie más será tan criminal como para arrasar nuestra dignidad con propósitos tan mezquinos.
Nos haremos respetar y les probaremos que no se ultraja impunemente a los Soldados vencedores en la batalla contra el terrorismo.

Condénenme ustedes, apátridas. No importa, la historia y la verdad me absolverán pronto. Los reto a contar la verdad como es su responsabilidad y se los exigí personalmente en su sala de redacción desde el primer día de la infamia.

Dios Salve a Colombia
Cr Hernán Mejía Gutiérrez
Soldado de Honor de Colombia

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3 respuestas

  1. Excelente hombre de honor a su patria y uniforme , ellos solitos caerán en sus redes como peones de santos y secuaces , la verdad los hará caer sicarios pseudoperiodistas de semana . Dios y patria

  2. Hagamos viral esta carta del Coronel Mejia, EL MUNDO entero se debe enterar de las fechorias que Santos y Calderon le HICIERON pasar, hasta ESTUVO MUCHOS años en prision ,SIENDO INOCENTE, por las calumnias que este par de APATRIDAS le inventaron .Toda Colombia esta con ud Coronel Mejia, y nunca dudamos de SU INOCENCIA..Toda mi admiration y mis respetos para ud.
    Ana Maria

  3. Perfecto..Estamos con usted..Coronel..y ya es hora que esa Revista semana,,hable mas mesuradamente,si no tiene las pruebas de algo…Que bien que Dios lo ayude y tendra Exito…

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