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Desastrosos efectos del Huracán Santos. Por: Duván Idárraga

santos-20-de-julio-1-copiaObservando los desastres ocasionados por huracanes en Centroamérica y en la costa de Estados Unidos debemos recordar que en Colombia padecemos del HURACAN SANTOS. A diferencia de los fenómenos naturales que llegan esporádicamente y generan grandes daños, en Colombia el HURACAN SANTOS lleva 7 años ocasionando todo tipo de desastres (narcotráfico, corrupción, desinstitucionalización, derroche, inseguridad física y jurídica, etc.)  en especial en temas económicos. Más inquietante, falta casi un año de su gestión, los daños se pueden acrecentar.
 
Para nadie es un secreto que los resultados económicos del país durante el gobierno del señor Santos han sido desastrosos, tenemos perspectivas de crecimiento económico que escasamente llegan al 2%  (de acuerdo a cálculos del Ministro de Hacienda). Cómo llegar a esa cifra sabiendo que el primer semestre el promedio  de crecimiento del PIB fue del 1.3% ? Buena pregunta.duvan
 
El HURACAN SANTOS disparó la deuda externa, alcanza los us$126.000 millones (bordea el 45%  del PIB), con posibilidades de aumento por el excesivo nivel de gasto  y de derroche del sector público; además de los compromisos de Santos a las FARC en el acuerdo que el Pueblo Soberano rechazó. Como quedó expresado en el Marco Fiscal de Mediano Plazo equivalen a $129,5 billones de pesos de los cuales el 84,7% están a cargo del  Estado. De las vigencias futuras no se ha vuelto hablar, la última cifra que se mencionó rodeaba los $85 Billones que además no están incluidos dentro de la sumatoria de endeudamiento. En el presupuesto en discusión para 2018 se observa una caída vertiginosa en los rubros de inversión y un crecimiento desbordado en los gastos de funcionamiento del Estado incluida la creación de nuevos puestos de trabajo.
 
El HURACAN SANTOS dilapidó la venta de Isagenacabó con  la confianza y la estabilidad jurídica para empresarios, generó una peligrosa escalada impositiva que disminuyó considerablemente la capacidad adquisitiva de las personas y que espantó a empresas que salieron del país. Gracias a sus permisivas medidas el narcotráfico se disparó y por ende el contrabando lo que igualmente afectó a muchos empresarios  que han cerrado o despedido empleados para sobrevivir. Para rematar el panorama el presidente Trump habla de una posible descertificación a Colombia por los perversos resultados del gobierno Santos en la lucha contra el tráfico de drogas; de concretarse sería catastrófico a nivel económico para el país por las implicaciones que conlleva para empresas que hacen negocios con USA.
 
En mi concepto, para contrarrestar los DESASTROSOS EFECTOS DEL HURACAN SANTOS, en 2018 se requiere un candidato presidencial con los pies sobre la tierra, que devuelva la confianza y  genere credibilidad en el sector privado, que trabaje de la mano con éste para recuperar el rumbo. Un candidato que tenga  un detallado análisis de cada uno de los serios problemas del país; que tenga un muy buen manejo de los temas económicos pero mejor,  propuestas claras, realizables, alejadas del populismo que plantean algunos precandidatos para afrontar esos serios problemas. Bajo ninguna circunstancia la solución está por el lado de la izquierda, menos quienes defienden la permanencia de los acuerdos que son nefastos para el país, su economía y su futuro; eso debe quedar muy claro, increíble que algunos lo estén considerando.
 
EL COLMO 1:  Escribe Gustavo Alvarez G: “en el presupuesto del 2018 se mantienen los cupos indicativos”. Sin duda han sido el principal elemento corruptor del gobierno Santos, los usó para su reelección y para mantener engrasada la maquinaria en el congreso que le vota TODO. NO HAY DERECHO

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Una respuesta

  1. Sr. Idárraga, muy de acuerdo con su columna, qué lástima que un país en el estado de postración al que se avecina, la gran mayoría de Colombianos no alcanzamos ni a sorprendernos cuando nos llegan informes del crecimiento desmesurado de la deuda de La Nación, la cual no es de la Nación, es de todos los ciudadanos que vivimos y tributamos aunque sea cuando compramos un galón de gasolina o una gaseosa o un chance, a todas horas estamos tributando y esos miles de millones que van entrando a diario a las arcas del Estado, se van evaporando y las obras no se ven. Bastantes años tendrán que pasar si contamos con gobiernos responsables, para equilibrar nuestra balanza de pagos. Nuestra indiferencia es la garantía en la cual resguardan su esperanza los narco terroristas para adueñarse del poder político y económico de Colombia….

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