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SALUD SPA

Con este plan de acción aspiran sanear y recuperar el Hospital San Rafael de Leticia

El equipo interventor focalizó las primeras acciones en la recuperación de cartera, facturación de servicios y pago de nómina de sus trabajadores.

Como resultado del diagnóstico, se identificaron nuevos hallazgos en donde se pondrá la lupa para evitar riesgos en la atención.

Barranquilla, 20 de mayo de 2020.- Al cierre de los primeros 15 días de la intervención ordenada por la Superintendencia Nacional de Salud al Hospital San Rafael de Leticia, el agente interventor y su equipo de trabajo culminaron el proceso de evaluación y análisis de la situación de la sede principal y sus nueve centros de salud satélites, para establecer el plan de acción que se desarrollará durante los 12 meses en los que tendrán la tarea de subsanar los hallazgos encontrados para estabilizarlo financieramente y garantizar una adecuada atención a la población del departamento de Amazonas.

Dentro de sus primeras acciones el agente interventor Albert Ferney Giraldo realizó una concertación de pago con las EPS y otras entidades responsables, al cabo de la cual se lograron acuerdos por 1.600 millones de pesos para el hospital, recursos que se apropiaron para garantizar la liquidación y el pago de la nómina correspondiente al mes de abril, por 456 millones de pesos.

“Estamos trabajando para garantizar una adecuada prestación de los servicios de salud a toda la población e implementar las acciones tendientes a superar los indicadores negativos que encontramos; así como para estabilizar la operación del hospital y mitigar los riesgos en esta época de pandemia que atravesamos”, aseguró Giraldo.

En el diagnóstico realizado se detectaron, entre otros, los siguientes aspectos que representan un riesgo para los pacientes, el personal de la salud y la operación del Hospital:
1-. Cuentas por pagar y por cobrar sin depurar: de acuerdo con la información que se ha podido recopilar, las cuentas por pagar ascienden a los 7.324 millones de pesos, sin incluir el monto que se adeuda por concepto de salarios. En cuanto a las cuentas por cobrar por los servicios prestados a las EPS, se reportó un valor de 7.925 millones de pesos, de los cuales solo ha sido radicado el 33% de la facturación entre enero y marzo de 2020.

2-. Planta eléctrica: luego de hacer la verificación correspondiente, se evidencia un riesgo para el funcionamiento del hospital, debido a que se encuentra a punto de colapsar.
3-. Planta de oxígeno: se encuentra funcionando a un 30% de su capacidad, situación que no permite cubrir las necesidades del hospital ni de las demás instituciones que dependen de ella.
4-. Insuficiencia de insumos: no existen reactivos para gases arteriales y la morgue no cuenta con nevera para la conservación de cadáveres.
5-. Deficiencias administrativas: en materia contractual, se encontraron contratos sin evidencia del cumplimiento de actividades, y sin los soportes de supervisión correspondientes.
-. Las pólizas de seguros no reúnen los requisitos para el amparo de los riesgos, por la cual, se tuvo que subsanar esta situación, una vez se dio la orden de intervención.
-. También se identificó que el contrato para el suministro de medicamentos y elementos médico- quirúrgicos está firmado y legalizado, pero el proveedor no ha hecho entrega de los pedidos solicitados.
-. Se encontró un contrato con una empresa de consultoría y asesoría en Bogotá que no está siendo ejecutado, al igual que otro contrato hecho al revisor fiscal, que no ha cumplido con la entrega de los informes de los estados financieros del 2019.
-. El hospital no facturaba el 100% de los servicios prestados y los registrados eran radicados hasta 7 meses después de la prestación respectiva.
-.Al momento de la intervención el equipo financiero – administrativo no contaba con un área de trabajo que diera garantías de seguridad y salud ocupacional a sus colaboradores.
6-. Incumplimiento de los protocolos de bioseguridad: no todo el personal asistencial contaba con los elementos de protección personal.
-. Se pudo establecer que no se implementaban los procedimientos de adquisición, recepción, almacenamiento y distribución de insumos, suministros y medicamentos.
-. El centro asistencial solo cuenta con una ambulancia habilitada y operando, pero presenta fallas en su mantenimiento, dotación y desinfección.

Y como si fuera poco, el hospital no había implementado la ruta de atención para el COVID-19, situación que aumenta el riesgo de contagio.
Acciones de cambio: 
“Dentro del plan de trabajo que se diseña estamos incluyendo medidas que corrija todas estas fallas administrativas, logrando estabilizar la operación del hospital, y mitigar los riesgos en medio de esta época de pandemia”, indicó el agente interventor Giraldo Varón.

De igual forma, ya se están implementando políticas de saneamiento financiero, programas de limpieza en áreas intrahospitalarias; se trabaja en el mejoramiento de la cadena de frío de los medicamentos; en la revisión, mantenimiento y reparación de la planta de oxígeno y, en la implementación de las rutas de atención y políticas de seguridad del paciente por parte del personal de salud.

El equipo interventor logró conseguir una nueva sede de trabajo para el equipo financiero administrativo.
Inyección de recursos

El Ministerio de Salud y Protección Social, destinó $1.300 millones para la compra de equipos y elementos de protección para el personal que labora en el hospital.

Adicionalmente, se apropiaron recursos por $2.000 millones para cubrir el pago del personal de la institución, para la organización e integración de la cartera a través de una plataforma de facturación, cubrir cuentas médicas, glosas y el sistema de información de prestaciones de salud RIPS, y para las adecuaciones locativas de expansión de los servicios.

20 mayo, 2020

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