ENTREVISTA DE LA SEMANA, FARÁNDULA Y CULTUIRA

Pedro Juan Meléndez: La voz inmaculada del arte. Entrevista de Angie Marcela García

El eterno sabio y enamorado de la radio

El que compuso 39 melodías exitosas, pero le pagaban y lo valoraban más en el exterior que en su propia tierra. Lector y conversador insaciable.                                                                                                            

“Tengo la fe en Dios de que tengo que morirme detrás de un micrófono”. Pedro Juan Meléndez.

pedro-juan-melendezBarranquilla, 11 de septiembre de 2018.- Esas fueron las letras expresadas por él. Un apasionado por el arte y la cultura de su tierra. Su alba se baña de música, de talento y de euforia.

Al entrar al escenario, se descubre un mágico caballero con un inevitable espíritu joven y con ganas de seguir viviendo el talento de ser un gran locutor, un agradecido periodista y un líder en admiración y respeto hacia la fuerza femenina que contempla y siente mejor que su propia esencia.

Fue el momento perfecto para atraparlo, escuchar sus historias y poseer su sabiduría con figuras que viajaban en el tiempo, con fotografías invisibles. Su pasión por la radio es equivalente a inhalar el oxígeno de la demente creatividad. Revive cada momento que expresa; es la nobleza con años de chécheres carnavalescos. No padece de enfermedad física o mental alguna.

“Mi única debilidad siempre han sido las mujeres”. Desató la franqueza de Pedro Juan, nacido en las terrazas reboleras un 23 de octubre. Seguidor y fiel lector de Dante Alighieri, Ernesto Sábato, Pericles y el loco de Sócrates.

Lo que hizo que nos convirtiéramos en amigos fue esa humildad que siempre lo ha destacado a él. Pedro Juan es un maestro en la radio, es todo un profesional. Hace más de 30 años nos conocimos y siempre hemos mantenido esa amistad sana. Esas fueron las palabras de su mejor amigo.

El arte de su palabra es osada y gracias a ello creó un universo de exorbitantes oportunidades.

Una de sus habilidades fue la actuación en radio y telenovelas, aunque esta carrera de actor radial y televisivo fue corta, la disfrutó como las demás.

Para quienes aman la cultura, para quienes aprecian la belleza del arte y presencian el frenesí de la música, es un honor contarles a cerca de la gran trayectoria que tuvo este sabio maestro en los radioteatros.

En ese entonces, había radioteatros en diferentes emisoras de Barranquilla, como en “La Voz de la Patria”, en “Emisora Atlántico”, y en “Emisora Uglidas”.

Asimismo, construían un espléndido escenario e invitaban a los aficionados al canto y presentaban unos espectáculos maravillosos, de ahí salieron grandes artistas, por ejemplo: Nelson Pinedo, Carlos Rico, Jaime Blanco, Nuri Borras, esos artistas que se fueron a volar hacia otros vientos gracias al apoyo de las emisoras y de los radioteatros.

Para el caballero mágico ¡La mujer es el ser más bello del universo! Aunque la liberación femenina acabó con la mujer, pues hace 20 años era un galardón… Con las nuevas mareas de las playas Caribe, las doncellas se han abandonado en la perdición de sus cuerpos finos que caminan en muchos troncos, conquistan cualquier moribundo que le brillen sus luceros.

¡Quien tanto piensa, es porque tiene por hablar!

Habla, habla y habla y vuelve a hablar enloquecidamente ¡Jamás se detendrá! Siempre está innovando su fantasía reflexiva.

¡Quién lo diría! El estupendo hechicero de la radio estudió y ejerció Mecánica de Aviación, pero al poco tiempo encontró su vocación. Estudió periodismo y radiodifusión en la Escuela Nacional de Periodismo. ¡En ese tiempo no existían universidades! Nunca fue conformista, su voluntad siempre reposaba en la magia de crecer.

Se elogia tanto por sus paseos en la radio y relata ‘En una emisora de Bogotá, el gerente me preguntó ¿Usted es locutor? Y yo le pedí una hoja de papel y una máquina y el sorprendido gerente me concedió el deseo hasta ser contratado de inmediato’.

En esos tiempos, la diversión constante de los barranquilleros:  LOS RADIOTEATROS.

En un programa de radioteatro, en el show de Estercita Forero, tuvo la oportunidad de participar junto con Félix Chacuto y con el maestro Rubén Alonso en el piano, en aquellos tiempos, hasta cantante llegó a ser.

Aunque el radioteatro duró mucho tiempo transmitiéndose y los oyentes cada vez se aferraban más a esas obras y a sus personajes, las nuevas tecnologías empezaron a volar. Para Pedro quizá, las tecnologías llegaron a arrasar con estas muestras culturales que unían a la comunidad. La llegada de la cajita mágica (televisión) a Colombia fue la justificación para que los radioteatros comenzaran a perder fama hasta su melancólica desaparición.

Entre tanto, su trago más amargo fue el de su doncella. Como no pudo enamorarla en estado sobrio, lo hizo emperfumado de licor y le expresó “Marina, tú eres la mujer de mi vida”, pero por desgracia el viento que sopló suavemente Marina era el de una sublime amistad.

Religioso, culto y seguidor de Jesucristo, pues es a él, a quien quiere entrevistar y preguntarle ¿Qué esperamos de ti?

¡Los valores y la espiritualidad ¡Eso es lo que me ha enseñado mi padre desde pequeña! ¡El ama mucho la radio, pero ya es tiempo de que descanse! Esas fueron las palabras de Mayra Meléndez, su adorada hija.

Su fortaleza lo incitan a permanecer en la firmeza de su existencia, sus pasos diligentes predican hilos de literatura. Su poderío dibuja a un artista que evade su terminación ineludible, se estremece inquieto con su caja de arte en su mente y en su espíritu y no es de los que se sienta todo un día a echar cuentos en la terraza de su casa mientras espera la lúgubre extinción. Sus dudas y temores se divierten en el esplendor de su fortuna cultural.

Infortunada la decisión de no decir los nombres de sus amores, tan solo el de uno. De no profundizar en sus verdades.

¿Y Dónde se hallan sus memorias oscuras? En la pintura existe la crítica diversa, pues son muchas miradas las que contemplan un cuadro. Y al final de este párrafo, la cháchara hecha oración es que el caballero mágico es un ser narcisista.

El miedo a la crítica social, el hacer las cosas mal, el no aprender y sobre todo el no hablar. Todo eso para él es el arte de no vivir.

No le gusta decir que no, no discute. Señaló su mejor amigo.

Su pupila la contadora pública, es sincera: ¡Ay! ¡Es que a veces se coloca muy intenso! Y entre otras cosas, ella tiene gustos distintos a los de su padre.

El humo mágico a flor de piel de sus entrañas oceánicas, estallaron el placer de la existencia de una parte del caballero cuando su quebranto no fue sino la inexorable partida abismal, la muerte en el lugar insigne, una clínica, con 86 pasos escalados en el juego de la vida.

11 septiembre, 2018

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