EDITORIAL

Don Roberto: Nuestro maestro, quien nos enseñó a escribir con carácter. Quedó como tinta indeleble que no se borrará

2013-11-30-11-21-08Barranquilla, febrero 25 de 2017.- Don Roberto Esper Rebaje, el de los Supermercados Robertico, el único capaz durante mucho tiempo en lograr construir una cadena de emisoras con gran potencia en la Costa Caribe, el único capaz de mantener dos periódicos solo con su venta durante 37 años, el papá de Luz Marina, Nadime y Eduardo y abuelo de tantos nietos, además de maestro del periodismo en todo el Caribe colombiano. Nuestro maestro. Nos enseñó a escribir con carácter a no tenerle miedo a la verdad, a decir las cosas por su nombre, ha hacerse respetar con el carácter del escrito. A conocer y entender todos los temas. Se fue la noche de este viernes.
Noticia triste y desalentadora la partida de Don Roberto. Nos unimos a las condolencias y que Dios provea la fuerza para llevar la carga tan grande de responsabilidad como ha sido el mantener durante tantos años esos medios de comunicación con el lujo y la gallardía aún en medio de la adversidad como él lo hacía. Nuestro maestro, fue el quien nos enseñó a escribir con carácter. No se me olvidará, cuando con orgullo nos presentaba ante los colegas que ya por supuesto conocíamos. También para nosotros siempre será un orgullo haber sido sus escogidos para aprender a su lado.
Pero el incansable Don Robert, continuaba cada día con la misma energía como si estuviera de 20 años, con planes y con proyectos, él último de estos ya instalado y avanzando, el periódico El Espacio en Bogotá, y el que no alcanzó a cumplir, un periódico en Miami. Pero deja el legado más grande para el periodismo no solo en el Caribe colombiano sino en el país en general para el periodismo independiente y combativo. Periodismo que fue resaltado innumerables veces por distintos entes, no caben las medallas en su pecho y los pergaminos en su oficina.
En cuanto a él, ya descansa casi 100 años de vida deben doler en el cuerpo. Así era él, todo los días bien temprano dispuesto a comenzar un nuevo día a sus años, luego de haber terminado el día anterior otra jornada agotadora. Quién creyera que a Don Robert, aún así enfermo medio se sentía recuperado y había que esconderle la ropa porque quería irse para el periódico. Que fuerza inagotable!
25 febrero, 2017

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